Los amortiguadores son dispositivos mecánicos que se utilizan para regular el volumen de aire, la presión o la dirección dentro de los conductos. En los sistemas de HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado), el control de la apertura del amortiguador permite el equilibrio de aire zonal, el mantenimiento de la presión positiva/negativa en interiores, la regulación de la zona de temperatura, y control de las relaciones de aire fresco a aire de retorno. Su precisión de control y velocidad de respuesta afectan directamente los niveles de consumo de energía del sistema y la calidad del aire interior.
Los sistemas de amortiguadores modernos consisten típicamente en un cuerpo de amortiguador, un actuador de accionamiento, un dispositivo de retroalimentación de posición y un controlador. El actuador recibe comandos de un sistema de automatización de edificios (BAS) o un controlador independiente, lo que impulsa a las palas del amortiguador a girar con precisión hasta un ángulo específico. Un sensor de posición integrado retroalimenta la señal de apertura real, formando un sistema de control de bucle cerrado. Esto garantiza la precisión y la estabilidad en la regulación del flujo de aire, cumpliendo con los estrictos requisitos de presión o flujo de aire en entornos como laboratorios, salas blancas y departamentos operativos de hospitales.

El rendimiento de sellado de apagado de un amortiguador es fundamental, especialmente en aplicaciones como amortiguadores de fuego, amortiguadores de humo y escenarios de aislamiento del sistema. Mediante el empleo de materiales de sellado de alto rendimiento (e.g., silicona, EPDM), optimizando la estructura de superposición entre las cuchillas y los marcos, y mejorando la precisión de fabricación, la tasa de fuga de aire del amortiguador en la posición cerrada se puede minimizar de manera efectiva. Esto asegura el cumplimiento de los códigos de incendios y la efectividad del control de Zonificación del sistema.
Para satisfacer las demandas de tamaños de conductos no estándar, formas especiales (e.g., transiciones redondas, rectangulares), entornos de alta temperatura, alta corrosión o alta limpieza, ofrecemos soluciones de amortiguador personalizadas. El diseño abarca una adaptación integral en la selección de materiales (acero galvanizado, acero inoxidable, aleación de aluminio), forma estructural (Hoja opuesta, hoja paralela, persiana), método de accionamiento (eléctrico, neumático), y lógica de control. Esto garantiza una integración confiable del amortiguador dentro de sistemas complejos y el logro del rendimiento esperado.